En un mundo de fantasía y aventuras, donde los héroes y heroínas luchan por salvar el reino, hay un actor que ha encontrado su propio reino de ensueño. Bo Bragason, conocido por su papel como Oona en la serie YA de Prime Video 'Legends of Zelda', nos habla sobre la magia detrás de la escena de esta producción que lo ha llevado a dejar un proyecto anterior, 'Sterling Point'.
Para Bo, actuar en 'Legends of Zelda' ha sido como entrar en un nuevo mundo, lleno de oportunidades y desafíos. 'Fue como un abrir de ojos', recuerda. 'Me di cuenta de que estaba en un proyecto que me permitía crecer como actor y explorar nuevos territorios creativos'.
La serie, basada en la popular franquicia de videojuegos, sigue la historia de Link y Zelda, dos personajes icónicos de la saga. Para la realización de la serie, el equipo de producción se vio obligado a crear un mundo completamente nuevo, lleno de detalles y realismo. 'Fue un desafío increíble', admite Bo. 'Tuvimos que encontrar formas de hacer que el mundo de Hyrule pareciera real, con sus propias reglas y leyes'.
La preparación para el papel de Oona fue extensa, ya que Bo tuvo que aprender a manejar un conjunto de habilidades y habilidades únicas para la serie. 'Me sentí como si estuviera en una academia de magia', ríe. 'Aprendí a hacer magia, a luchar con espadas y a cabalgar a caballo, todo en un período de tiempo muy corto'.
La magia detrás de los efectos visuales
La serie cuenta con efectos visuales impresionantes, que permiten a los espectadores sumergirse en el mundo de Hyrule. Para lograr esto, el equipo de producción utilizó una variedad de técnicas, desde la animación en 3D hasta la creación de modelos y maquetas en vivo. 'Fue un proceso fascinante', recuerda Bo. 'Vimos cómo se creaba el mundo de la serie, paso a paso, y cómo se iba volviendo más real a medida que avanzábamos'.
La serie también se caracteriza por su fuerte enfoque en la historia y los personajes. 'Queríamos hacer que los personajes fueran verdaderos y complejos', explica Bo. 'Queríamos que los espectadores se sintieran conectados con ellos y con el mundo que creábamos'.