La moda como forma de evasión. Es lo que parece haber sido la estrategia detrás del espectáculo del segundo día de la Semana de la Moda de Milan, donde Dolce & Gabbana se lanza a la extravagancia con un show que destaca la esencia de su estética 'molto sexy' italiana.
La 'dulce vida' italiana, tan asociada a la imagen de la casa, nunca ha sido tan 'dura' como en esta ocasión. Los trajes, algunos de ellos casi indecentes, son una exageración sin precedentes del estilo italiano clásico. El público se queda boquiabierto ante la visión de modelos caminando por el catwalk con ropa que parece haber sido diseñada para ser vista en un baño de burlesque, no en la pasarela de una casa de alta costura.
Y sin embargo, detrás de esa extravagancia hay una estrategia. La casa italiana intenta desviar la atención de sus problemas internos, como deudas y cambios en la dirección, con un espectáculo que es a la vez una celebración de la sensualidad y un recordatorio de su capacidad para innovar y sorprender. La exageración, en este caso, es la mejor forma de no ser ignorado.
La 'molto sexy' italiana en su versión más extrema
La ropa de la casa italiana es siempre conocida por ser sensual y provocativa, pero en este show, las cosas han ido un poco más allá. Los trajes y vestidos más vistosos de la colección son, sin duda, los más recordados. Los modelos caminaron por el catwalk con ropa que parecía haber sido diseñada para ser vista en un baño de burlesque, no en la pasarela de una casa de alta costura.
Un recordatorio de la capacidad de innovar
A pesar de la exageración, la colección de Dolce & Gabbana es, en última instancia, un recordatorio de la capacidad de la casa para innovar y sorprender. La 'dulce vida' italiana, tan asociada a la imagen de la casa, sigue siendo una fuente de inspiración para los diseñadores, y la colección de esta temporada es una celebración de esa esencia.