Recuerdas cuando pensabas que el amor era algo grandioso, con llamas que arden y un golpe de corazón que te deja sin aliento. Pero la realidad es que muchas veces el amor es más sutil, más discreto. Puede que no sea una explosión de colores ni un golpe de rayos, pero puede que sea algo más profundo, algo que se siente en el fondo del corazón.